El bloque oficialista “Tucumán Crece” sintió en la sesión del jueves la tensión en la lucha interna por el posicionamiento político. Tras el debate, los tres massistas que caldearon el recinto con sus críticas al nuevo Pacto Social, José Orellana, José Teri y Gerónimo Vargas Aignasse, quedaron conformes con su actuación conjunta. Estos mostraron distancia de la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, a sabiendas de que el gobernador, José Alperovich, había anticipado en reuniones que el proyecto local estaba alineado al nacional. Por eso, en la Cámara hay expectativas por saber si esos cuestionamientos contra el sistema de redistribución de ingresos federales, propuesto por el Poder Ejecutivo (PE) a los municipios y comunas, fueron tomados como una provocación por el Gobierno provincial.

Mientras tanto, el amayismo, que en el parlamento tiene dos representantes, Beatriz Ávila y Alfredo Toscano, continúa a la espera. En ese sector consideran que no es momento de enfrentamientos internos. El silencio de su líder, el intendente Domingo Amaya, respecto al nuevo Pacto Social, y el hecho de que ni Ávila ni Toscano pidieran la palabra durante el debate de esa ley, en la sesión del jueves, no fueron gestos aislados, explicaron fuentes del armado capitalino. Así continuarán, agregaron voceros, mientras las chispas no alcancen la administración municipal.

En el alperovichismo entienden que las diferencias internas están marcadas, pero apuestan a que el bloque continúe unido. 

Este diario consultó a legisladores alineados con la Casa de Gobierno, y se declararon confiados en que se puede resolver la disputa con los massistas. Estos mostraron que están dispuestos a jugar fuerte, y aunque al final votaron a favor de la ley que proponía el PE, cuestionaron que el Pacto Social, tras varios años de aplicarse de modo anual, ahora rija de manera mensual, condicionado a los informes que eleven los intendentes al Ministerio del Interior.